18 jun. 2007


Este peinado se corresponde con el busto de una dama de cierta edad y gesto huraño. Vista frontalmente, corona su cabeza un postizo de menudos rizos circulares dispuestos en ocho niveles superpuestos, que adquieren el aspecto de una especie de pantalla de esponjas o de nido de avispas. En la parte posterior, su cabello natural ha sido recogido en pequeñas trenzas pegadas al cráneo que se cruzan en la nuca formando un moño aplastado. Aunque la parte frontal simula con más o menos exactitud las tiaras capilares rizadas que caracterizaron los retratos de Julia, hija del emperador Tito (68-98 d. C.), la visión de conjunto no es muy lejana a la que presentan esculturas conocidas tanto de Plotina como de Marciana, esposa y hermana de Trajano (98-117 d. C.), respectivamente, y es a este período trajaneo al que ha sido adscrito el busto del Museo del Prado.

1 comentario:

Álvaro P. Vilariño dijo...

Belén, adiantácheste! Moi ben a túa entrada, pero bótase en falta un texto máis persoal ...